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| Autor: Anonimo |
| Categoria: Zoofilia |
| Fecha: 13-01-2003 |
| Votos: 6 (7.83) |
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| SEXO EMBARAZOSO (III) LA MÁXIMA EXPERIENCIA. SU AMANTE NO HABÍA REGRESADO DEL VIAJE Y ELLA SEGUÍA CON SU CALENTURA. |
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Compró una revista porno donde encontró un anuncio de dos especialistas que aliviaban el deseo sexual desenfrenado de las embarazadas.
Indudablemente, después de tan tremendo tratamiento por parte de mi doctor, las ganas de coger se fueron quedando. Pero las mismas duraron sólo unos días. Al poco tiempo mi concha necesitaba de una buena dosis de verga, y lo que es peor el culo también se puso vicioso. Mi culito desvirgado necesitaba de una buena pija, bien larga y gorda. La cuota de emoción se puso a la orden cuando en forma repentina y desagradable, me llegó una carta de Franco, el cuál me decía que me quería muchísimo, pero que las cosas se habían complicado en su pueblo, pues al parecer su abuela había dejado una herencia en sucesión y el despelote familiar fue tremendo, por lo que estiró su estadía sin tiempo estimado. Lógicamente el examen que Franco pensaba dar lo pospuso para el otro período regular. Y aquí me encontraba yo, solita, con mi panza grandota de casi nueve meses de embarazo y a punto de parir en cualquier momento, y con unas ganas de coger de puta madre. Traté de ir nuevamente al ginecólogo, pero no estaba dispuesta soportar semejante tratamiento. Además justo..... |
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