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| Autor: Fernando |
| Categoria: Maduras |
| Fecha: 16-06-2003 |
| Votos: 25 (5.16) |
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| AL FIN LA POSEÍ. |
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Ya cuando tenía 16 años me masturbaba pensando en ella, Por aquél entonces ella tendría 40 años, era vecina de mis padres, concretamente del piso de arriba. Estaba casada y tenía ya tres hijos. No era atractiva, ni hermosa, pero a mi me excitaba de modo irrefrenable e incontrolable. Tenía unos pechos enormes, un culo redondo y poderoso que parecia querer salir de la prisión de sus faldas.
Cada vez que subia a hablar con mi madre, yo la miraba con lascivia y un deseo irrefrenable de poseerla. Lamentablemente, nunca tuve el valor de decirle lo que sentía por ella. Me limitaba a masturbarme pensando en como la haría mía.
Pasaron los años y mi deseo no cesó, al contrario, seguia siendo tan intenso como lo era en mi adolescencia.
A los 30 años me casé con mi novia de toda la vida y me fuí de casa de mis padres.
Pese a que me instalé en otro barrio, seguí visitando a mi família con cierta asiduidad. Siempre en esas visitas, esperaba, de un modo inconsciente, encontrarme con Luz en el ascensor, en el rellano de la ecalera o en la portería de casa. Sólo deseaba verla, olerla y sentirla.
Ella ya había cumplido los 55, sus hijos se habian casado y la habian hecho ya abuela. Pese a ello,..... |
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